El bañador de una pieza, tradicionalmente relacionado con un estilo modesto, ahora celebra la liberación de la mujer y la confianza en una misma. Surgió a finales del siglo XIX y, originalmente, estaba diseñado para preservar la decencia en la playa. En los años 20 y 30 del siglo pasado, evolucionó en un corte más ceñido, como el que solían llevar las nadadoras profesionales de Hollywood. Sin tirantes, con la espalda descubierta, de corte alto, estampado... el bañador entero se convirtió gradualmente en un lienzo en blanco para los diseñadores.
Vilebrequin reinterpreta esta prenda básica con materiales seleccionados cuidadosamente, cortes impecables y estampados exclusivos. Ya sea en la piscina o en la arena, el bañador de una pieza realza la figura con una elegancia sencilla.