A wild wild show
En 1963, California era el sitio en el que todo el mundo quería estar. El «estado dorado» encarnaba ya el típico sueño americano de encontrar un lugar bajo el sol. En San Diego, Newport Beach, Los Ángeles o Santa Cruz, empezaba a ser habitual ver deambular sin rumbo fijo y en bañador a jóvenes con el pelo decolorado por la sal del mar y el sol, los pies descalzos y la tabla bajo el brazo. Había nacido un nuevo estilo de vida: la cultura del surf. Desde hacía dos años, al anochecer, Dennis Wilson, angelino de 19 años, cambiaba la tabla por la batería y se juntaba con sus dos hermanos, su primo y un vecino para ensayar los temas del grupo que estaba a punto de crear el pop surf y de erigirse en el máximo exponente de esta cultura: los Beach Boys. Por entonces, el surf era una auténtica religión en tres lugares: California, Hawái y Australia. Cuando, un año más tarde, su promotor organizó una gira en torno a este nuevo modo de vida, los Beach Boys se encontraban en el apogeo de su carrera. Obviamente, uno de sus primeros destinos fue Australia, donde los adolescentes de la Gold Coast vivían igualmente por y para el surf. Nat Young, que contaba por entonces con 16 años, se alzaría dos veces con el campeonato del mundo, mientras que Peter Drouyn, de 14, acabaría convirtiéndose en un auténtico icono del surf australiano de los años setenta (antes de cambiarse de sexo).
La gira Surfside '64 tuvo su primera parada en Sídney el 18 de enero de 1964. Allí se reunieron todas las estrellas de la música surf y del rock 'n roll del momento: los Beach Boys, Roy Orbison, los Surfaris, Paul & Paula y los Joy Boys, un grupo local que contaba entre sus filas con Col Joye. La gira fue todo un éxito: «Anoche el Festival Hall acabó patas arriba, en uno de los conciertos más fabulosos que se recuerdan», informaba el Courier-Mail de Brisbane. Como habría apuntado el propio Brian Wilson, «fun, fun, fun».
YOUTUBE